Parte V · LA IA EN EL MUNDO REAL

Defensa y seguridad internacional

Capítulo 229 min de lecturaActualizado: junio de 2026

22.1La IA, nueva arma estratégica

Es en este marco donde estalló una disputa a principios de 2026. El Pentágono reclamaba un acceso «para cualquier uso legal», sin restricciones impuestas por el proveedor, alegando que, en escenarios urgentes de seguridad nacional, corresponde a la ley y al gobierno electo, y no a una empresa privada, fijar los límites. Ahora bien, los laboratorios no tenían todos la misma política: xAI aceptaba el uso más amplio, OpenAI y Google ponían límites sobre todo al trabajo clasificado, y Anthropic mantenía dos líneas rojas (nada de armas totalmente autónomas sin supervisión humana, nada de vigilancia masiva de ciudadanos). Ante la negativa de Anthropic a levantar esos dos límites, la administración la clasificó como «riesgo para la cadena de suministro» (una etiqueta habitualmente reservada a adversarios extranjeros) y emprendió la retirada de su modelo de los sistemas de defensa; acto seguido, OpenAI firmó un acuerdo que cubría los entornos clasificados, afirmando a la vez conservar prohibiciones similares. Una jueza federal concedió después una orden cautelar, al estimar que la sanción se asemejaba a represalias. Más allá de las peripecias, el litigio cristaliza una cuestión que rebasará este caso: ¿quién debe fijar los límites de la IA militar, la ley y el gobierno electo, o las cartas de uso de las empresas privadas que diseñan los modelos?

22.2Las armas autónomas letales

Esquema22.1. El lugar del ser humano en la decisión. Cuanto más nos deslizamos hacia la derecha, más decide la máquina por sí sola. Para muchos, la línea roja ética y jurídica se sitúa en el paso a la autonomía completa («fuera del bucle»), donde una máquina elige matar sin un humano.

22.3Responsabilidad, escalada y carrera armamentística

22.4¿Hacia una gobernanza internacional?


Para recordar (capítulo 22)

  • Todas las grandes potencias hacen de la IA una cuestión de superioridad militar (inteligencia, ciber, logística, apoyo a la toma de decisiones, drones), con contratos entre Estados y laboratorios.
  • Las armas autónomas letales plantean la cuestión del lugar del ser humano en la decisión de matar («dentro», «sobre» o «fuera» del bucle); un vacío jurídico y un debate sobre quién debe fijar los límites (la ley o los proveedores).
  • Tres riesgos: la dilución de la responsabilidad, la escalada por la velocidad y la carrera armamentística.
  • Se intenta una gobernanza internacional en la ONU (Ginebra), pero choca con la definición de las armas autónomas y con la lógica de carrera. Asunto urgente y sin resolver.

Así concluye la Parte V, que ha recorrido los grandes ámbitos del mundo real transformados por la IA. La Parte VI, última del curso, se eleva hacia las cuestiones últimas: filosóficas, existenciales y políticas.